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Mostrando entradas con la etiqueta Bases militares. Mostrar todas las entradas
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Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha resuelto sus conflictos por la vía de las armas. Un elemento innato a cualquier cultura de nuestro mundo es la presencia de guerreros entre sus miembros. Desde las primeras tribus nómadas hasta las más modernas fuerzas armadas, el uso de la guerra ha servido para extender o poner fin a imperios, religiones y civilizaciones. Hoy nos hemos propuesto compartir con vosotros un buen puñado de datos curiosos sobre el arte de la guerra, todos ideales para poder contar en la cena. ¡Disfrutadlos!



Uno de los temas favoritos de Para contar en la cena es la Guerra fría. Basándose en el miedo a un conflicto atómico, las dos grandes potencias se enzarzaron en una carrera armamentística y unos protocolos de seguridad que en muchas ocasiones rayaron la paranoia. Ambos bandos construyeron enormes instalaciones militares desde las que poder dirigir a sus ejércitos en caso de que estallase una guerra nuclear. Pero estas instalaciones no son exclusivas de los Estados Unidos o de la extinta Unión Soviética: la gran mayoría de los países de la OTAN cuentan con complejos defensivos desde los que coordinar una "defensa final" en caso de un conflicto a gran escala. España no es menos, y tiene su propia "montaña Yamantau" (enigmática instalación rusa sobre la que hablamos en un post anterior). Hoy os hablamos de uno de los recintos más secretos de nuestro país: El búnker de la Moncloa.


Oficialmente, ni siquiera existe. Sin embargo, enormes letreros advierten a los visitantes que llegan a su perímetro que se encuentran en un zona militar de acceso restringido, y que podrá hacerse uso de fuerza letal en el caso de que se atrevan a traspasar los límites señalados. No sé sabe lo que se realiza en su interior, pero muchas personas afirman haber visto extraños objetos sobrevolando su espacio aéreo. Los conspiracionistas de hecho consideran que se trata de la punta del iceberg de un enorme complejo subterráneo que contendría naves alienigenas, e incluso a extraterrestres vivitos y coleando. Os presentamos el Área 51, una de las bases más secretas (y paradójicamente más famosas) del Ejército norteamericano.

El hombre que veis en la foto de la izquierda se llama Stanislav Petrov, y fue teniente coronel del Ejército Rojo durante la Guerra Fría. Su nombre no es conocido, y actualmente malvive como pensionista en un pequeño pueblo de la Federación Rusa. Sin embargo, jugó un papel fundamental para la historia de la humanidad: Durante la madrugada del 26 de septiembre de 1983, en el suceso denominado como "el incidente del equinoccio de otoño", identificó correctamente una alarma  de lanzamiento de misiles como falsa, y se negó a aplicar el protocolo de actuación establecido para éstos casos, que consistía en informar a las autoridades e iniciar los preparativos para un contraataque nuclear. Según los analistas, ésta fue la ocasión en la que la Unión Soviética y los Estados Unidos estuvieron más cerca de iniciar una guerra nuclear.

Todo lo que lo rodea es secreto, pero ha circulado alguna información –más bien, rumores– a lo largo de los últimos 15 años. En un lugar remoto de los Montes Urales, dentro de un área prohibida, se encuentra un macizo de nombre inquietante: Yamantau, que en el idioma bashkir local significa Montaña Mala. Y dicen que entre 1996 y 2007 Rusia ha construido bajo él un inmenso complejo subterráneo, a mil metros de profundidad bajo la roca de cuarzo. No se ha hecho público para qué sirve. No se sabe lo que es. Pero es muy grande.

Se rumorea que existen varios lugares así en los Montes Urales, la principal cordillera de Rusia, considerada como inexpugnable bastión contra toda clase de enemigos e invasores. El más notorio de todos ellos es la montaña Kosvinsky, seiscientos kilómetros al norte, generalmente considerado el monte Cheyenne ruso: un centro de mando alternativo para las fuerzas de misiles atómicos, en estado desconocido de operación. Montañeros y excursionistas han observado grandes entradas selladas tan al norte como Kharp. invariablemente, las autoridades locales afirman que se trata de antiguas minas, cuando se molestan en explicar algo. Oficialmente, en Kosvinsky sólo hay una mina de oro y platino –lo que justificaría las medidas de seguridad–, aunque no se conozcan yacimientos notables ni de oro ni de platino en el área.


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A principios de la década de los 50, la Guerra fría comenzaba a entrar en su máximo apogeo: La tensión entre en bloque comunista y el occidental era constante, y la sombra de una guerra nuclear se cernía sobre el planeta. Fruto de este ambiente paranoico, surge una de las leyendas más asombrosas de este periodo, cuya existencia no ha podido ser confirmada y sin embargo tampoco ha sido desmentida por ninguna agencia oficial: La red secreta de túneles de Moscú conocida como Metro-2.

Durante muchos años, en toda la
Unión Soviética se extendió el rumor de que el máximo dirigente comunista,
Iosif Stalin, había mandado construir una red de túneles subterráneos que conectasen todos los centros de poder de la capital moscovita, en previsión de un hipotético ataque nuclear, y que serviría para evacuar a los principales líderes soviéticos. 



Puerto de BalaklavaBalaklava o Balaclava (En Ucraniano: Балаклава), en la Península de Crimea y a unos 15 km de Sebastopol, es una de las ciudades costeras más antiguas de Ucrania. Durante muchos años albergó la que es considerada la mayor base militar subterránea del mundo, del extinto Ejército rojo...

Ucrania, incorporada a la Unión Soviética desde 1922 había visto el final de la Segunda Guerra Mundial a mediados del año 1945, pero sin embargo el conflicto en el Pacífico terminó un poco más tarde con los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki. 

Iósif Stalin, el máximo líder soviético, estaba muy sorprendido y a la vez preocupado por estos ataques. ¿Cómo sabía que no iba a ser el próximo objetivo? el dirigente ya había sido advertido en 1942 de las investigaciones americanas en materia nuclear, pero los rusos, ocupados con la guerra estaban algo retrasados en su proyecto: el Proyecto de la Bomba Atómica Soviética.